El fin del invierno y del sistema corrupto

Varias comunidades de Alta Verapaz, como Fray Bartolomé de las Casas, han sido afectadas seriamente por las lluvias de 2017. (Foto: José Rodríguez/Nuestro Diario)

Varias comunidades de Alta Verapaz, como Fray Bartolomé de las Casas, han sido afectadas seriamente por las lluvias de 2017. (Foto: José Rodríguez/Nuestro Diario)

Está por acabarse la temporada de lluvia y la vida se transforma sustancialmente. Martínez Rivas, uno de los grandes poetas nicaragüenses –nacido en Guatemala- decía que en estas latitudes solo hay dos estaciones: la del lodo y la del polvo.

Quedan atrás entonces la ropa que no se secó bien y su desagradable aroma a ropero abandonado. El meme de Leonidas gritando “metan la ropa” entrará en desuso. Las inesperadas goteras. Las ventanas cerradas, o peor aún, las que dejamos abiertas frente al escritorio, junto a la cama.

Los niños de Alta Verapaz han sufrido por las inundaciones, que han afectado las escuelas. (Foto: Irma Tzi/Nuestro Diario)
Los niños de Alta Verapaz han sufrido por las inundaciones, que han afectado las escuelas. (Foto: Irma Tzi/Nuestro Diario)

Se acabaron las horas extra en el tráfico gracias a la lluvia. Los drenajes tapados. Las lanchas improvisadas para la ciudad del futuro.

Se acabó el desgraciado que acelera para salpicar a la mara. Créanme: hay un círculo en el infierno solo para los que empapan a los peatones con el carro y ahí, amarrados a la puerta de una camioneta roja, escucharán hasta el fin de los tiempos un "loop" de los insultos que nunca oyen por darse a la fuga.  

En las Verapaces, muchas calles se convirtieron en ríos. (Foto: Carlos Sierra/Nuestro Diario)
En las Verapaces, muchas calles se convirtieron en ríos. (Foto: Carlos Sierra/Nuestro Diario)

Se acabaron las carreritas bajo los techos camino a cualquier parte: es un arte samurái lograr caminar seis cuadras bajo el aguacero sin mojarse… tanto.

Ya no habrá caminatas descaradas bajo la lluvia. Las escenas de los adolescentes enamorados besuqueándose bajo la protección de un árbol que llueve a destiempo.

Mientras al norte, a 300 km de esta ciudad, el norte de Alta Verapaz espera que los ríos regresen a su cauce para ver qué tanta destrucción quedó después de semanas de lluvia. Las red vial del país sigue destrozada y huele a negocios truculentos a propósito de ese malintencionado descuido.

Los cientos de personas que perdieron casas podrán empezar a reconstruirlas a pura solidaridad del vecindario, porque no hay más. Las casas viejas a reparar el techo cuando ya se haya secado todo.

Las casas en varios municipios de Cobán han dejado daños en viviendas. (Foto: Pedro Pop/Nuestro Diario)
Las casas en varios municipios de Cobán han dejado daños en viviendas. (Foto: Pedro Pop/Nuestro Diario)

Poco a poco veremos el degradé del zacate. Y la vida va a seguir su ciclo esencial. Pero el cambio de clima no garantiza nada, pensando, por ejemplo en la corrupción y en la justicia. Al clima político le hace falta conciencia y le hace falta gente: la conciencia de que estamos a la puerta del inicio del final de un sistema corrupto, o de la prolongación del invierno, muy a lo "Game of Thrones".

Las cosechas en Alta Verapaz se verán afectadas gravemente por las lluvias. (Foto: José Pop/Nuestro Diario)
Las cosechas en Alta Verapaz se verán afectadas gravemente por las lluvias. (Foto: José Pop/Nuestro Diario)

Se acabarán pronto las lluvias y habrá que hacer el recuento de la cosecha, de lo que se dañó y lo que dio fruto. Nos caería bien prepararnos también así en lo político, pensar el país como si sembráramos la tierra. Y de ahí que haya que agradecerle a la tormenta política, por mostrarnos tal cual somos.

Empiezan a llegar los días azules, los celajes, y la sensación de que todo podrá, eventualmente, estar bien.

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*Las opiniones publicadas en las columnas son responsabilidad de su autor, no de Soy502

10 de octubre de 2017, 06:10

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