Guía para dummies para (intentar) sacar a Iván Velásquez

Iván Velásquez se vio afable en la conferencia de prensa sobre el caso Transurbano. (Foto: Alejandro Balán/soy502)

Iván Velásquez se vio afable en la conferencia de prensa sobre el caso Transurbano. (Foto: Alejandro Balán/soy502)

El poder de CICIG se sostiene en los casos penales que presenta. Lógico es por tanto que una estrategia fundamental del bloque anti Cicig sea frenarlos y en el mejor de los casos botarlos. Una forma de hacerlo es atacar a la cabeza, que dado el secretismo existente dentro de la Comisión, concentra mucha información.

Visto en perspectiva, expulsar a Iván Velásquez tenía sentido como una forma, no de detener el proceso, sino de dar un respiro y ganar posiciones.

Bien jugado quizá (aunque con un tremendo desgaste de imagen) estarían en un 2018 con otras perspectivas, pudiendo minar la estrategia fiscal, como dice la canción, despacito.

Ahora no: ahora hay prisa y es mala compañera.

Sacar al Comisionado vía otro non grato está bloqueado por la Corte de Constitucionalidad. Que sea una güizachada, que yo creo que lo fue, es otro tema. Pero por esa calle no llevan la vía.

La opción trabajada por Presidencia en las últimas semanas fue el artículo 12 del convenio con ONU.

El problema es que la aplicación de ese mecanismo es tan largo y burocrático que llegaríamos a septiembre de 2019 sin acuerdo.  Las respuestas de Guterres a la Canciller Jovel, además, no dan a entender que esté muy dispuesto a acelerar ese proceso.

Queda entonces sacar a CICIG. Complicado. Hay juristas que dicen que se puede, vía denunciar el pacto por parte de Presidencia y derogarlo con 105 votos en el Congreso.

En principio no parecen tener esos votos hoy pero de la UNE, más después de las capturas del caso Transurbano, no hay que fiarse pues ya vimos que casi nos acuchilla el 13 de septiembre de 2017.

Hay otros juristas que dicen que no. ¿Y qué pasa cuando hay dudas? Sí, el caso se va a la Corte de Constitucionalidad (alguien meterá un amparo), y creo que todos sabemos de qué lado se inclina La Celestial en estos tiempos.  

Queda en ese escenario el rompimiento institucional: desobedecer a la CC. La vida te da sorpresas pero yo apostaría que por ese camino no acompañarán a Arzú Ejército ni PNC, más con Estados Unidos tan claramente posicionado en las últimas semanas.

Un dilema espinoso, un juego peligroso. Cada semana que pasa el escenario se ve más y más apurado para el bloque anti Cicig pues el horizonte de 2019 les obliga a salir de los pasillos oscuros y ocupar palestra pública.  

Mi recomendación estratégica al grupo encabezado por Álvaro Arzú sería que se vayan por otro lado. Muchos riesgos y no tan claros beneficios. Fiscalía General, las Cortes, la ralentización, son caminos más efectivos, aunque entiendo que sientan que eso no será suficiente.

Más de Daniel Haering:

13 de febrero de 2018, 18:02

*Las opiniones publicadas en las columnas son responsabilidad de su autor, no de Soy502
cerrar