De soldado, ¿se ve más bonito?

El mandatario dijo sentirse orgulloso del Ejército. (Foto: Soy502)

El mandatario dijo sentirse orgulloso del Ejército. (Foto: Soy502)

Me cuesta entender por qué a la clase política actual le parece atractivo presumir con sombrero ajeno.

El alcalde de Mixco ha sido un verdadero camaleón en ese sentido. Desde que asumió la vara edilicia hemos visto distintas encarnaciones suyas. Neto bombero. Neto vaquero. Neto fisicoculturista. Neto policía municipal. Neto romano. Neto maratonista. Neto ejecutivo. Las mil caras de Neto Bran. 

Ahora bien, nada de Neto soldado. Para eso había que esperar que el mandatario Jimmy Morales diera un paso al frente y sacara el traje de camuflaje (o “de fatiga”, según explicó Oscar Pérez, vocero del Ministerio de Defensa) cuando, inexplicablemente, decidió vestirse de militar para supervisar la construcción de albergues temporales en la finca La Industria para los damnificados por la erupción del volcán de Fuego.  

La oleada de críticas y el tsunami de “memes” no se hicieron esperar. Cualquiera con acceso a redes sociales da fe de ello.

Como justificación, el mandatario afirmó que se vistió así con la intención de rendir homenaje a los soldados que han apoyado a las víctimas. Todo era para “agradecerles de corazón el trabajo que hacen”, dijo Morales a la prensa congregada en el lugar. Y añadió que lo hizo porque “mucha gente los trata de desvirtuar y señalar sin pruebas”.  

Puedo pensar en mil y una formas de expresar simpatía por una causa o una institución, sin que ello implique disfrazarse. No sé cómo habrá tomado la tropa el singular homenaje, pero yo soy una defensora de la meritocracia. Nunca pretendería colgarme una medalla sin haberla sudado. Y Morales jamás ha pasado una noche en un cuartel. No ha vivido en carne propia las privaciones que cualquier soldado raso padece para poder incorporarse a las filas castrenses.

Lo de “Comandante General del Ejército” le corresponde por designación legal y administrativa, no es una graciosa excusa para vestirse como militar si se la antoja. 

Ni uno solo de los mandatarios electos desde 1985 había hecho algo así.  

¿Cuál es el siguiente paso? ¿Colocarse el traje doctor o el de enfermero si decide ir de visita al Hospital General San Juan de Dios? El médico promedio ha estudiado más de 10 años. Sus turnos de trabajo pueden superar las 48 horas sin que se reconozca suficiente su sacrificio. Dudo mucho que a alguno de ellos le caería en gracia ver al mandatario de bata blanca. Esa indumentaria, como la del soldado, se gana. Nadie la regala. 

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01 de agosto de 2018, 17:08

*Las opiniones publicadas en las columnas son responsabilidad de su autor, no de Soy502
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